01
Evaluación del rating potencial
Una evaluación de dónde podría ubicarse la eventual clasificación de la compañía, basada en metodologías de clasificación aplicables, el análisis de compañías comparables y en cómo las agencias de rating evalúan el crédito corporativo.
02
Selección de agencia clasificadora
Apoyo en la evaluación de qué agencia clasificadora puede resultar más apropiada para la industria, los objetivos de financiamiento y el mercado objetivo de la compañía, considerando las metodologías y enfoques sectoriales propios de cada agencia.
03
Preparación de información crediticia y management meeting
Preparación de proyecciones financieras, análisis de métricas crediticias y del paquete de información crediticia utilizado en la evaluación externa — incluyendo la estructura de la presentación, anticipación de preguntas y sesiones de preparación con la administración.
04
Evaluación del impacto crediticio de decisiones estratégicas
Análisis de cómo decisiones corporativas relevantes — adquisiciones, inversiones de mayor escala, dividendos extraordinarios, refinanciamientos o cambios materiales en la política financiera — pueden afectar el perfil crediticio, la holgura financiera disponible dentro de la clasificación y la percepción de mercado bajo las metodologías aplicables.
05
Seguimiento continuo del rating
Apoyo continuo para compañías clasificadas que requieren una perspectiva crediticia permanente — incluyendo monitoreo de la holgura financiera disponible dentro de la clasificación y métricas crediticias, preparación de revisiones anuales, evaluación de decisiones estratégicas y análisis de cambios metodológicos.
06
Comunicación e interlocución con inversionistas y acreedores
Apoyo a compañías que necesitan comunicar su perfil crediticio a inversionistas, acreedores y bancos de manera clara, disciplinada y analíticamente consistente — incluyendo presentaciones crediticias, anticipación de preguntas, explicaciones de eventos financieros relevantes y, cuando la compañía lo requiere, interlocución directa con estos stakeholders en su nombre.
Las capacidades pueden combinarse en una asesoría más amplia o estructurarse como proyectos focalizados, según la situación de cada compañía. La integración de estas capacidades en un marco de asesoría coherente es lo que distingue a una práctica senior de un enfoque transaccional.